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ESPÁRRAGO DE NAVARRA

    El espárrago es uno de los productos emblemáticos de esta fértil e inigualable despensa natural que constituye la Ribera del Ebro. A sus orillas, con un clima mediterráneo templado y en un paisaje salpicado suavemente por colinas y serrezuelas, se asientan las afortunadas comunidades de Aragón, La Rioja y Navarra, parte de cuyos territorios conforman la zona de producción del Esparrago de Navarra acogido a Denominación.

    A diferencia del espárrago verde, el blanco crece debajo de la tierra y no debe de recibir la luz del sol. En el momento en que emerge del surco en el que crece, la punta adquiere un color verde violeta por el efecto de la luz solar, lo que hace que varíe su clasificación comercial. Como consecuencia, la recolección se debe efectuarse de forma manual, abriendo un pequeño agujero en el surco y extrayendo el espárrago con exquisito cuidado.

    El espárrago constituye, junto a la remolacha roja, un vegetal con propiedades rejuvenecedoras, cuyo consumo puede mantener la juventud durante más tiempo. Esta propiedad viene aportada por la presencia del ácido fólico, del cual esta planta es una de las que posee en más cantidad. Este ácido contribuye a la creación de células nuevas y también, junto con el hierro, en la producción de glóbulos rojos. También interviene en la creación del aminoácido metionina, cuya existencia es necesaria para la buena salud del cabello, las uñas o la piel. Su consumo hace que nuestra piel tenga aspecto más joven y más sano. Otro de los elementos rejuvenecedores es el cinc, muy importante para la buena salud del cerebro y como elemento que incrementa la fertilidad y potencia la libido. De igual manera resulta interesante para la buena salud del cabello, previniendo la aparición de la calvicie o caída del cabello, (alopecia). Para aprovecharnos de estas propiedades sería conveniente comer este alimento crudo, dado que el ácido fólico se pierde con la cocción. Esto es posible si se rayan los espárragos y se toman en láminas delgadas en ensalada.

    Junto con la zanahoria y especialmente las espinacas constituyen una buena fuente de betacaróteno o provitamina A, que se convierte en esta vitamina en nuestro cuerpo, elemento que resulta muy importante para la buena salud de las arterias, la piel, la vista o el estómago, constituyendo un potente depurativo anticancerigeno.

    Es un alimento muy adecuado para los que sufran retención de líquidos, por lo que deberán comerlo habitualmente los obesos o artríticos o quienes pretendan rebajar peso. Entre los componentes que ejercen esta función diurética se encuentran la asparagina y la arginina, dos aminoácidos muy abundantes en esta planta, así como los ácidos glicéricos y glicólico y fundamentalmente por la acción de las saponinas. Igualmente su riqueza en potasio que interviene en la eliminación de líquidos corporales y en otros procesos muy interesantes como la calcificación ósea, el buen funcionamiento del corazón, del sistema nervioso o la construcción de la masa muscular.

    Los espárragos contienen muchos minerales y vitaminas, por lo que resultan muy adecuados para realizar curas de espárragos en primavera, que limpiara el organismo y evitaran la aparición de debilidad. Son muy ricos en vitamina C, otro antioxidante fundamental, encargado de eliminar los residuos que se acumulan en el organismo por ingestión de preparados envasados comercialmente, ricos en conservantes y colorantes que producen nitrosaminas muy perjudiciales para la salud. Necesaria también para la formación del colágeno, que es la base para los huesos, nervios o tendones, o la absorción del hierro y cuya deficiencia provoca problemas de cicatrización, mal estado de los dientes o falta de energía en general. Contienen mucha vitamina E que favorece la oxigenación de las células, incrementando el vigor corporal y, al igual que la vitamina C, constituye un antioxidante esencial al neutralizar los radicales libres. Previene la degeneración del corazón, incrementa la libido y evita el sangrado espontáneo. Por su gran contenido en vitaminas del grupo B y fósforo resultan muy adecuados para combatir la astenia primaveral, eliminar los problemas de nervios o fortalecer la mente.